Despedirse alrededor del fuego
Una despedida de soltero o de soltera, o la de un amigo que se muda de ciudad, pide una reunión donde se pueda platicar sin prisa. Un asado en casa da exactamente eso: comida que va saliendo durante horas, nadie atado a la cocina y la libertad de quedarse hasta tarde sin pensar en quién maneja.
Emilio y el equipo llegan dos horas antes, encienden la brasa de encino y se encargan de todo hasta el final. Tú solo organizas a los invitados; la parrilla, los platos y la limpieza corren por nuestra cuenta.
Con barra, si la ocasión lo pide
En una despedida la barra suele ser parte del plan. Armamos la lista de vinos, cervezas y destilados para el número de invitados, la compras a tu nombre con entrega en tu casa y nuestro bartender o mixólogo la sirve toda la noche. Millo no vende alcohol: cobramos solo el servicio.
Para el menú, la Reserva del Asador tiene el tomahawk que se corta en la mesa y Fuego de Estancia funciona muy bien para grupos medianos. Si la reunión se alarga, hay hora extra de servicio y taquería de cortes al cierre. Cotiza en línea y en minutos tienes la propuesta por WhatsApp.
Antes de la noche
Una semana antes confirmamos el número final de invitados para ajustar la carne y la lista de botellas. Si la despedida es sorpresa o en casa de alguien más, coordinamos contigo la llegada y el acceso. El día del evento solo tienes que abrir la puerta: el resto ya está en marcha cuando llega el festejado.
